Publicado: 9 de Enero de 2020

En el mismo momento que pones día, mes y hora, la galería de nuestro teléfono móvil, se convierte en un desfile de capturas de pantalla, se acumulan cientos de imágenes sacadas de las mejores cuentas de IG, Pinterest, blogs y se organizan en una carpeta, a la cual, se acude una y otra vez, en busca de inspiración 

Desde el estilo general de la fiesta, al vestido de la novia, pasando por papelería y catering, decoración floral, maquillaje y peluquería,

Independientemente del estilo de cada una, a todos nos gusta saber al menos, que es lo que se va a llevar y que está completamente desfasado.

En el terreno de la peluquería se ha dado un salto amplísimo, atrás quedaron los tiempos en lo que el único peinado imaginable era un recogido elaborado, el 2020 ofrece un abanico de opciones e ideas válidas parar todos los gustos y tipos de cabello, siempre, lógicamente, desde la personalización y adaptación de cada estilo.

La tendencia actual, es que la novia luzca un cabello lo más natural posible, resaltando, los rasgos más llamativos de cada mujer, pero sin demasiadas florituras.

Una tendencia que no para de crecer, es el cabello suelto con ondas naturales que dan movilidad, o con ondas muy marcadas que definen las facciones del rostro.

Para el 2020 las protagonistas seguirán siendo las coletas, medias-bajas, pulidas, y los moños bajos, dejando siempre un cabello suave y con aspecto natural, luciendo así un estilo romántico que siempre favorece.

Ahora bien, los verdaderos protagonistas de este 2020, van a ser los accesorios y tocados.

Serán los encargados de diferenciar el estilo de cada novia, horquillas y pasadores para los cabellos sueltos, lazos que incorporan a las trenzas, y diademas de tul y plumas para aquellas novias atravedias.

Y no me olvido del velo, me lo pongo o no me lo pongo, pues que cada una haga lo que quiera, para las novias  más tradicionales si, con un moño medio-bajo, donde lo colocaremos por encima, y al contrario en un moño medio-alto, lo colocaremos por debajo.


Así que, solo me queda decir ¡qué vivan los novios!